Por José Camejo Suárez
Prensa/Jabeando/04-04-2026.- En una batalla de estrategias y resistencia física, el prospecto californiano Lazaro Lorenzana logró dar un paso firme en su carrera al derrotar por decisión unánime, en 10 rounds, al aguerrido venezolano Esneiker Correa. El combate, celebrado este viernes 3 de abril de 2026 en el Pechanga Resort & Casino de Temecula, cumplió con las expectativas de una fanaticada que vibró durante los diez asaltos de acción.
EL DOMINIO DEL «CALIFORNIANO»
Desde el campanazo inicial, Lorenzana mostró la confianza de quien pelea en casa. Con un jab educado y una movilidad constante, logró neutralizar los intentos de Correa, oriundo de Los Teques, quien buscó en todo momento acortar la distancia para imponer su pegada.
A pesar del ímpetu del venezolano, la precisión del invicto fue la clave de la noche. Bajo la atenta mirada del réferi Ray Corona, el combate se desarrolló de forma fluida, permitiendo que ambos púgiles mostraran su mejor versión técnica.
LAS TARJETAS DEL TRIUNFO
Tras completarse los diez episodios reglamentarios, la decisión quedó en manos de los jueces, quienes entregaron tarjetas que reflejaron la superioridad de Lorenzana, aunque con matices de competitividad por parte de Correa: David Solivan: 98-91 (La tarjeta más amplia a favor de Lorenzana), Chris Leben: 96-93 y Pat Russell: 95-94 (Un margen mucho más ajustado)
«Fue una prueba dura. Correa es un guerrero que no deja de venir hacia adelante, pero supimos manejar los tiempos y mantener el control», comentaron desde la esquina del ganador tras el anuncio oficial.
Actualidad de los Récords
Con este resultado, los protagonistas de la noche actualizan sus fojas profesionales de la siguiente manera: Lazaro Lorenzana 20-0-0 Mantiene su invicto tras 20 combates y Esneiker Correa 16-7-1 Suma su séptima derrota en un historial de 24 peleas.
Lorenzana se posiciona ahora como un contendiente a tener en cuenta para las grandes carteleras de la división en lo que resta del año, mientras que Correa dejó claro que sigue siendo un «calador» peligroso capaz de llevar a los prospectos al límite de sus capacidades.