Prensa/Jabeando/01-10-2026.- Completando una de las grandes trilogías en la historia del boxeo, Muhammad Ali y Joe Frazier, le ofrecieron a la afición boxística un peleón inolvidable. Ali defendía su título mundial de Peso Completo que había ganado sorpresivamente noqueando en 8 asaltos a George Foreman, el 30 de octubre de 1974 en Kinshasa Zaire (Ahora R.D. del Congo) El combate comenzó con un Frazier, agresivo como siempre, tratando de conectar su gancho de izquierda al cuerpo y a la cara del campeón; Ali quien por su parte utilizaba repetidamente su Jab de izquierda para mantener a distancia al retador. Desde el comienzo se vio que las fuerzas de ambos estaban parejas, aunque ya no eran los mismos de aquel combate feroz del 8 de marzo de 1971, en Nueva York, cuando Frazier propinó una tunda a Muhammad Ali.
El campeón continúo ejerciendo un cierto control del combate tratando de anular los ataques de Frazier con rápidas combinaciones de ambas manos y sin concederle la ofensiva al insistente “Smoking Joe”. El tren de pelea era violento e intenso, el ambiente africano era sumamente caluroso y los peleadores ya habían dejado atrás los 20 años, por lo cual la pelea nos presentaba a dos guerreros indoblegables pero que estaban entrando en un trance agónico. Entre los rounds 5 y 9, el agresivo Frazier logró acortar distancia; a pesar de que su abdomen había crecido, con respecto a la primera pelea, conservaba un corazón de gladiador admirable. Los cambios de golpes eran violentos y frecuentes por lo que, el rostro de Frazier, estaba presentando maltratos e hinchazón.
Con un Joe Frazier dando todo lo que tenía llegaron al round 13 en el cual Muhammad Ali, experimentó un segundo aire y propinó una fuerte golpiza al maltratado y valiente Frazier que soportó a pie firme, aunque casi se fue a la lona un par de veces, ambos llegaron a sus esquinas exhaustos. Ali afirmó a su equipo que ya no podía más, incluso dijo, que estaba “al borde de la muerte”; su entrenador Ángelo Dundee, que estaba atento a lo que pasaba en la esquina de Frazier le dijo: “tú, solamente ponte de pie”. En el otro rincón Frazier – también moribundo- dijo que ya no podía ver nada por lo cual, sus asistentes le impidieron salir para el round 14. Así finalizó aquella pelea histórica celebrada hace 51 años en Manila, Filipinas el 1ro de octubre de 1975, a la cual se le recuerda con el apodo el “Thriller de Manila”.

