Chris Roberts OBE, CEO y secretario general de la IBA: “Los atletas crean valor. Merecen participar de él”

Prensa/IBA/Jabeando/12-06-2026.- La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, desató un debate mundial cuando declaró en una entrevista con Sport Nation que no creía que los atletas olímpicos debieran recibir premios en metálico por sus logros en los Juegos Olímpicos.

Estos comentarios reavivaron de inmediato un debate que se extiende mucho más allá del propio Movimiento Olímpico. En su esencia, subyace una pregunta fundamental que todo organismo rector del deporte debería estar preparado para responder:

¿Quién crea el valor en el deporte? La respuesta es sencilla. Los atletas sí. Los atletas dedican años, a menudo décadas, de su vida a la búsqueda de la excelencia. Sacrifican tiempo con la familia, estabilidad financiera, oportunidades educativas y comodidad personal en pos del éxito deportivo. Son la razón por la que millones de aficionados sintonizan las transmisiones, asisten a eventos, siguen las competiciones en línea y apoyan a los patrocinadores. Sin embargo, a pesar de ser la base misma sobre la que se sustenta la industria deportiva global, muchos atletas siguen enfrentando dificultades económicas durante y después de sus carreras.

Los Juegos Olímpicos se encuentran entre los eventos deportivos de mayor éxito comercial del mundo. Generan miles de millones de dólares a través de acuerdos de transmisión, patrocinios, programas de licencias y actividades de marketing. Si bien los gobiernos nacionales y los comités olímpicos nacionales de algunos países otorgan premios a los medallistas, el COI no concede premios en metálico a los campeones olímpicos.

Sin atletas, no hay campeonatos. Sin atletas, no hay derechos de televisión. Sin atletas, no hay valor comercial. Esta realidad plantea una pregunta legítima y cada vez más importante: ¿Deberían los atletas que generan valor recibir una participación más directa en los beneficios derivados de su rendimiento? En la Asociación Internacional de Boxeo, creemos que sí.

Esto no se debe a que los atletas compitan únicamente por recompensas económicas. No es así. Los atletas compiten por el orgullo nacional, el logro personal, la excelencia deportiva y la oportunidad de inspirar a las futuras generaciones. Estos valores siguen siendo la esencia del deporte y deben protegerse siempre. Sin embargo, reconocer estos valores nunca debe ser una excusa para ignorar la equidad. El ecosistema deportivo moderno ha evolucionado drásticamente en las últimas décadas. Los ingresos han aumentado. Las oportunidades comerciales se han expandido. Las audiencias globales han alcanzado niveles sin precedentes. Aun así, con demasiada frecuencia, los atletas siguen siendo los últimos beneficiarios del valor que generan. Esto no es sostenible ni equitativo.

En la IBA, siempre hemos defendido políticas centradas en el atleta y el apoyo financiero para los deportistas. Creemos que cuando los atletas suben al ring, deben saber que su compromiso, sacrificio y logros se reconocen no solo con medallas y aplausos, sino también con un apoyo tangible que contribuye a su bienestar a largo plazo y a su seguridad futura.

Los atletas no son gastos que deban gestionarse. Son inversiones en el futuro del deporte. Apoyar económicamente a los atletas no supone una amenaza para los valores deportivos. Al contrario, los refuerza. Permite que jóvenes talentosos de cualquier procedencia persigan sus sueños independientemente de su situación económica. Reduce las barreras a la participación. Fortalece la integridad competitiva. Y demuestra que el deporte valora a quienes lo hacen posible.

Por tanto, el debate debería ir más allá de la simplista cuestión de si los atletas deben cobrar o no. La verdadera cuestión es si el deporte moderno puede seguir generando ingresos extraordinarios mientras espera que los atletas se conformen con el mero reconocimiento simbólico. La respuesta, cada vez más, parece ser no.

Cada organismo rector debe definir su propio enfoque. El debate constructivo es fundamental para el desarrollo del deporte. Sin embargo, un principio debe unirnos a todos: los atletas deben seguir siendo el centro de cada decisión que tomemos. Como líderes deportivos, nuestra responsabilidad es clara. Debemos garantizar que quienes generan valor sean considerados socios en ese éxito. Porque los atletas no son meros participantes en el deporte. Son la razón de ser del deporte.