Por José Camejo Suárez
Foto: Cortesía Web
Prensa/Jabeando/02-05-2026.-Lo que se promocionaba como el «Choque de Titanes» japoneses terminó siendo un monólogo del mejor libra por libra del mundo. Naoya Inoue amplió su invicto a 33-0 (27 KO’s) tras derrotar por decisión unánime a un Junto Nakatani que, pese a las expectativas, nunca descifró el enigma que representa el «Monstruo».
Lejos de la guerra de desgaste que muchos expertos pronosticaron, la pelea fue un despliegue de superioridad técnica por parte de Inoue. Desde el primer asalto, el campeón impuso su ritmo, manejando los tiempos y la distancia a su antojo.
Lo más sorprendente del combate fue la precisión quirúrgica de Inoue unida a la pasividad de Nakatani. Durante los primeros siete asaltos, el retador pareció paralizado por el aura del monarca. En el argot boxístico, Nakatani dejó mucho que desear en una actuación donde la agresividad brilló por su ausencia.
A medida que avanzaban los episodios, la superioridad de Inoue se hizo más evidente: Inoue controló el centro del ring. Nakatani se limitó a retroceder, sin proponer combinaciones ni poner a prueba la mandíbula del campeón.
Aunque Nakatani intentó reaccionar tímidamente en los asaltos de campeonato, el daño ya estaba hecho y la brecha en las tarjetas era irrecuperable.
Las tarjetas de los jueces, puntuaron el combate: Raúl Caiz 115-113, Patrick Morley 116-112 y Juan Carlos Pelayo 116-112 reflejaron lo visto sobre el encordado: una victoria por decisión unánime, clara, contundente y, para sorpresa de muchos, una de las más sencillas en la carrera reciente de Inoue. Mientras que como árbitro actuó Robert Hoyle.
Con este triunfo, Inoue reafirma que no tiene rival en su división. La derrota deja a Nakatani con un récord de 32-1 (24 KO’s) y la amarga sensación de haber dejado pasar su gran oportunidad sin haber entregado la batalla que el público esperaba.
«Fue una pelea de un solo lado. Esperábamos un Nakatani más valiente, pero Inoue simplemente está en otro nivel de existencia boxística», comentaron analistas al borde del ring.
El «Monstruo» continúa su marcha triunfal hacia la historia, dejando la pregunta en el aire: ¿Quién podrá detener a la fuerza más dominante del boxeo actual?