Prensa/CMB/Jabeando/18-07-2025.- La historia de Taylor va mucho más allá del cuadrilátero. Nacida en Bray, Irlanda, el 2 de julio de 1986, Katie destacó desde joven como atleta multidisciplinaria. En su adolescencia brilló en el fútbol, deporte en el que llegó a vestir la camiseta de la selección nacional irlandesa, con la que jugó 11 partidos y anotó dos goles. A nivel de clubes, fue parte de equipos como St. Catherine’s y Peamount United, logrando en 2010 el triplete nacional: liga, copa y copa de la liga.
Pero fue en el boxeo donde Taylor encontró su verdadero destino. Formada desde niña bajo la tutela de su padre, alcanzó la cima del amateurismo con una trayectoria imponente: cinco campeonatos mundiales, seis títulos europeos y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en la histórica primera edición del boxeo femenino en la justa olímpica.
En 2016 debutó como profesional, y un año después ya era campeona del mundo. En 2019 unificó los títulos CMB, AMB, FIB y OMB en peso ligero, convirtiéndose en campeona indiscutida. En 2023 subió a peso superligero y venció a Chantelle Cameron para conquistar el cinturón del CMB, FIB y OMB, consolidándose como campeona en dos divisiones distintas.
Su rivalidad con Amanda Serrano ha sido una de las más importantes de esta era. El primer combate se celebró en abril de 2022 en el mismo Madison Square Garden, en un evento sin precedentes que marcó la primera pelea estelar femenina en ese recinto. Taylor ganó por decisión dividida. En 2024, la revancha tuvo lugar en Estados Unidos, donde volvió a imponerse, esta vez por decisión unánime. El tercer y último capítulo, el más técnico de los tres, tuvo lugar el pasado viernes también en Nueva York, Estados Unidos, donde Taylor se impuso con tarjetas de 97-93, 97-93 y 95-95, en una pelea táctica, con dominio de distancia, contragolpes precisos y mucha inteligencia sobre el ring.
Taylor, se reafirmó como campeona indiscutida del peso superligero y volvió a demostrar por qué es una de las figuras más importantes en la historia del boxeo femenino, su pelea fue transmitida a través de Netflix, que representó la primera cartelera completamente femenina producida por la plataforma de streaming.
Tras la pelea, la irlandesa insinuó que podría haber sido su última aparición como profesional. “Si este fue el final, me voy satisfecha. He dado todo por este deporte y estoy agradecida por cada momento”, declaró entre lágrimas ante un Madison Square Garden completamente entregado.
Con este triunfo, Taylor no solo cierra una trilogía que ya es parte de la historia grande del boxeo, sino que reafirma su legado como pionera, campeona indiscutida en dos divisiones y figura clave en la evolución del boxeo femenino a nivel global.