Round 12: El resurgimiento del Canelo

Por Mauricio Sulaimán — Presidente del CMB

Prensa/CMB/Jabeando/03-11-2026.- Son tantos los ángulos y temas que me gustaría relatar en esta columna; tantas emociones, sentimientos y vivencias que, sin duda alguna, podrían llenar las páginas de un libro. Saúl “Canelo” Álvarez se convirtió nuevamente en campeón mundial a los 36 años de edad, exactamente dos días después de celebrar el 21.º aniversario de su debut como boxeador profesional.

Regresó al encordado tras permanecer un año fuera de los rings, posterior a su último pleito frente a Terence Crawford. Se midió ante el entonces monarca invicto del CMB, Christian Mbilli, para conquistar el campeonato mundial de peso supermedio del Consejo Mundial de Boxeo. Vivimos una celebración épica, como si tuviera 18 años y estuviera ganando su primer título. Me conmovió profundamente ver cómo tomaba el cinturón verde y oro para besarlo una y otra vez.

El Canelo superó al peligroso peleador camerunés, quien subió al ring con un récord inmaculado de 29-0 y 24 nocauts. Mbilli era más grande, más joven y contaba con la experiencia de 10 peleas de campeonato mundial. La técnica, la estrategia y la impecable preparación física de Saúl fueron un testimonio vivo de dedicación, pasión, compromiso y resiliencia.

Detrás de este resurgimiento existe una historia de trabajo, confianza y lealtad que merece todo nuestro reconocimiento. Don Chepo Reynoso y Eddy Reynoso han sido pilares fundamentales y leales en la construcción del Canelo que conocemos hoy. Desde aquellos primeros pasos, cuando Saúl era apenas un joven repleto de sueños gigantescos, supieron identificar su talento, pulir sus virtudes y acompañarlo en un camino que lo llevó a conquistar los escenarios más importantes del boxeo orbital.

Chepo fue una pieza esencial en sus inicios, y Eddy tomó la estaca para consolidar al campeón en el que se convirtió. Su labor va mucho más allá de preparar a un peleador para subir al ring: construyeron una carrera, forjaron un equipo e inculcaron una mentalidad ganadora. Eddy conoce a Saúl como muy pocos y sabe con precisión matemática cómo llevarlo a su mejor versión. Con esto, consolida su lugar como uno de los más grandes estrategistas y mánagers de la historia.

Algo que siempre me ha cautivado es el afecto y la lealtad que el Canelo demuestra hacia Eddy. Este fin de semana, durante las entrevistas y la conferencia de prensa, escuchamos a Eddy hablar de Saúl con un sentimiento muy especial, lleno de orgullo y admiración. Sus palabras reflejaron una relación que se ha fortalecido con los años y que trasciende por completo el plano deportivo. Saúl, por su parte, jamás ha olvidado a quienes han estado a su lado en las buenas y en las malas. Esta gratitud mutua habla con elocuencia de la enorme calidad humana de ambos.

El evento México vs. El Mundo fue una verdadera fiesta del boxeo. Se llevó a cabo con un éxito rotundo, disipando los numerosos rumores y especulaciones que rodearon su organización. El público disfrutó de una cartelera vibrante y de una noche donde nuestros representantes mexicanos dejaron el alma sobre el encordado.

Jaime Munguía estelarizó una autentica guerra frente a Nikita Zonov. Fue un combate de entrega total, valentía y emotividad, donde ambos demostraron el indomable espíritu que distingue a nuestro deporte. Jaime logró un gran triunfo que confirma su corazón, su fortaleza y su insaciable hambre de gloria.

También celebramos con enorme alegría la actuación de Rafael “Divino” Espinoza, quien se impuso por nocaut técnico sobre Ricardo Blandón. Su rival no pudo continuar por recomendación del médico de ring tras sufrir un corte en el párpado izquierdo. Ellos formaron parte del contingente de cuatro guerreros mexicanos que levantaron los brazos esa noche, junto con el Canelo y Carlos Emiliano Rojo.

David Picasso tuvo una noche sumamente complicada ante Carl Jammes Martin, un rival rocoso, veloz e invicto que supo capitalizar cada oportunidad. La derrota duele, pero estoy absolutamente convencido de que David se levantará con mayor fuerza. Es un joven con un talento extraordinario y un futuro brillante. Estas experiencias, aunque amargas, representan lecciones fundamentales para madurar, hacer ajustes y regresar renovado. En el boxeo nunca se deja de aprender, y las grandes leyendas también se forjan en los tropiezos.

Ahora toca emprender el largo viaje de regreso a casa. Una vez en territorio nacional, será momento de ponernos a trabajar, afinar los últimos detalles y viajar a Acapulco, donde nos aguarda una de las fechas más trascendentales de nuestro calendario: la 64.ª Convención Anual del Consejo Mundial de Boxeo.

Desde el hermoso puerto de Acapulco escribiré la siguiente entrega, con la enorme ilusión de recibir a las grandes estrellas del boxeo, campeones históricos, promotores, entrenadores, oficiales y a todos los amados miembros de nuestra gran familia boxística. Será una semana intensa de trabajo, mesas de diálogo y reuniones ejecutivas con un propósito que nos une a todos: continuar construyendo un mejor futuro y velar siempre por la seguridad y el bienestar del boxeador.

Viviremos momentos memorables, homenajes entrañables, anuncios estelares y decisiones cruciales para nuestro deporte. La Convención es mucho más que un encuentro anual; es el espacio donde compartimos ideas, evaluamos nuestros logros y trazamos la ruta para seguir protegiendo a quienes hacen posible la magia del boxeo.

Y como en toda gran celebración, cerraremos con broche de oro presentando una cartelera sensacional encabezada por nuestra campeona Camila Zamorano, quien defenderá su campeonato mundial de peso átomo del CMB. Será el escenario perfecto para reconocer el talento imparable de las nuevas generaciones de pugilistas mexicanas y celebrar el lugar privilegiado que la mujer ha conquistado en el boxeo mundial.

¡Nos vemos en Acapulco! ¡Viva el boxeo y viva México!

¿SABÍAS QUE…?

Saúl “Canelo” Álvarez se mantiene como una de las figuras cúspide del boxeo moderno, habiéndose consolidado en la élite global desde hace más de 15 años y 7 meses, cuando conquistó su primera corona mundial. Hizo su debut profesional el 29 de octubre de 2005, y en apenas su pelea número 37, el 5 de marzo de 2011, disputó su primer campeonato del mundo superando a Matthew Hatton para reclamar el cinturón superwelter del CMB. Ese fue el punto de partida de una trayectoria histórica coronada en cuatro divisiones distintas. Tras sacudirse el descalabro ante Crawford, demostró una vez más de qué está hecho al reconquistar la gloria en el peso supermedio.

ANÉCDOTA DE HOY

 Mi papá siempre soñó con llevar el boxeo a cada rincón del planeta, y Arabia Saudita era parte de esa gran visión. Hoy, al presenciar lo que está sucediendo en Riad con carteleras de magnitud histórica y campeones de élite, es imposible no recordar su espíritu pionero. Estoy plenamente convencido de que nuestro inolvidable don José estaría inmensamente orgulloso de ver cómo el boxeo continúa derribando fronteras y uniendo culturas, tal como lo vivimos este fin de semana con el concepto México vs. El Mundo.

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