Prensa/CMB/Jabeando/21-10-2026.- Don José Sulaimán Chagnón no fue solo un dirigente que transformó la administración del boxeo mundial; fue un visionario que convirtió al deporte de los puños en una plataforma viva para defender valores universales como la dignidad, la igualdad, el respeto y la inclusión. En este 2026, el Consejo Mundial de Boxeo rememora con especial orgullo uno de los hitos monumentales que marcaron la gestión de nuestro Presidente Vitalicio: la edificación del monumento en honor al legendario monarca del peso completo, Rocky Marciano.
Concebida como una deuda de gratitud y de respeto por parte del boxeo mundial hacia la máxima figura invicta de la categoría de los completos, la obra fue un proyecto impulsado con total empeño, corazón y financiamiento por el CMB bajo el liderazgo personal de don José Sulaimán, reafirmando el compromiso del organismo con la preservación del legado de los grandes héroes del entarimado.
La imponente escultura de bronce -de seis metros de altura (20 pies) y más de dos toneladas de peso- refleja el instante exacto del demoledor golpe con el que Marciano conquistó el campeonato mundial de peso completo en septiembre de 1952 ante Jersey Joe Walcott.

La pieza fue forjada por el talento, la maestría y las manos mexicanas de los reconocidos artistas y escultores Mario Rendón Lozano y Víctor Gutiérrez, en colaboración con la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Colima y el Instituto Politécnico Nacional. La escultura fue diseñada con estándares de ingeniería para perdurar por más de un siglo y medio como un testimonio inamovible de grandeza deportiva.
El 23 de septiembre de 2012 quedó grabado con letras de oro en la memoria del boxeo mundial. Tras ser exhibida y despedida en la Ciudad de México, la majestuosa figura fue develada en los campos de la Brockton High School, en la ciudad natal del pugilista en Massachusetts, ante la presencia de la familia Marciano, autoridades locales, glorias del boxeo y una multitud entregada a la memoria de su héroe.
En aquella emotiva jornada, don José Sulaimán dejó en claro que la estatua no representaba únicamente la fiera e invicta trayectoria de Marciano (49-0, 43 KOs), sino la encarnación misma de la disciplina, la fuerza de voluntad, la nobleza y la sencillez que deben guiar a todo deportista dentro y fuera del cuadrilátero.
Rocky Marciano trascendió las épocas por su mítica efectividad del 87.7% de nocauts y por ser el único campeón de peso completo en retirarse invicto de forma definitiva. Sin embargo, su estampa de peleador incansable representa la esencia misma del boxeador que entrega hasta la última gota de sudor por la gloria.
Al resguardar y mantener vivo el significado de este monumento, el Consejo Mundial de Boxeo reafirma el mandato que don José Sulaimán nos heredó: el boxeo no olvida a sus leyendas, las inmortaliza. Hoy, la figura de bronce en Brockton sigue erguida ante el tiempo, inspirando a las nuevas generaciones de campeones Verde y Oro a encarar la vida con la misma entereza y honor con la que el «Orgullo de Brockton» reinó sobre el ring.
