Round 12: Sebastián Fundora, un gigante del ring en todos los sentidos

Por Mauricio Sulaimán
Presidente del CMB e hijo de José Sulaimán

Prensa/CMB/Jabeando/21-10-2026.- Sebastián Fundora es un gran campeón de boxeo dentro del ring y un verdadero gigante en la vida, dueño de virtudes sobresalientes. Su físico es completamente atípico para la dulce ciencia: con sus imponientes 1.98 metros de estatura (6’6″), compite en la división de peso superwelter. Aunque bien podría resolver sus peleas fácilmente desde la distancia aprovechando su enorme ventaja de alcance, prefiere regalarle a la afición un espectáculo electrizante al intercambiar metralla en el terreno corto, convirtiendo cada una de sus contiendas en batallas intensas y encarnizadas. Además, es hermano de Gabriela Fundora, lo que los convierte en la única pareja de hermanos (Hombre y mujer) en reinar de manera simultánea como campeones mundiales.

Sebastián es humilde, amable, carismático y, sobre todas las cosas, entrañablemente leal. Este carácter proviene de una familia muy unida y trabajadora, encabezada por su padre, Freddy, quien dirige su propio negocio y funge como entrenador principal de ambos hermanos. Cabe destacar que Freddy no cobra ni un solo centavo de las bolsas de sus hijos. Su promotor es Sampson Lewkowicz, quien los ha representado con pasión y determinación inquebrantables, guiando sus carreras sin la necesidad de un contrato formal. De igual forma, pelean bajo la firma de PBC sin un acuerdo escrito de por medio. Son de los mejores embajadores con los que nuestra organización pudiera soñar, y el orgullo que sienten al pertenecer a la familia del CMB y portar el cinturón Verde y Oro es simplemente magnífico.

Para los campeones mundiales existen tres tipos de contiendas bien definidas: las defensas opcionales, donde pueden elegir a un retador de entre los primeros 15 clasificados; las peleas de unificación contra un monarca de otro organismo; y las defensas obligatorias, ordenadas por el WBC para que el campeón enfrente al retador oficial de la división.

Esta regla fue implementada por el Consejo Mundial de Boxeo hace muchas décadas, debido a que peleadores supremos de extraordinaria calidad eran constantemente evadidos por campeones que los consideraban demasiado peligrosos. Leyendas inmortales como Archie Moore y José «Mantequilla» Nápoles tuvieron que esperar seis extenuantes años como clasificados número uno antes de recibir finalmente su oportunidad titular. Ambos se convirtieron en íconos del Salón de la Fama, pero muchos otros boxeadores aguardaron eternamente y a algunos se les negó por completo la oportunidad que por derecho les correspondía.

Si bien sigue siendo un mecanismo fundamental de justicia, la regla del retador oficial ha perdido parte de su propósito original a lo largo del tiempo, el cual era garantizar que un campeón enfrente al mejor clasificado de la división al menos una vez al año. Hoy en día, con cuatro organismos sancionadores reconocidos a nivel global, entidades que coronan a múltiples campeones dentro de la misma categoría y la proliferación de títulos interinos, la calidad general y el estatus de la defensa obligatoria se han diluido. En consecuencia, el CMB ha implementado ajustes reglamentarios, evaluando cada división de manera individual y sopesando cuidadosamente todas sus variables.

Resulta una profunda injusticia obligar a un campeón mundial —especialmente a uno de élite— a realizar una defensa obligatoria cuando no existe un retador que realmente amerite dicho estatus.

Ermal Hadribeaj se ganó el puesto de retador oficial tras derrotar al hasta entonces invicto Bakary Samake para conquistar el campeonato Plata del CMB. El púgil de origen albano subió al entarimado con una impresionante foja de 23 victorias, 1 derrota, 1 empate y 8 nocauts. Hadribeaj marchaba arriba en las tarjetas de los jueces a la mitad del combate, obligando al campeón Fundora a recurrir a lo más profundo de su arsenal para retener la corona. El duodécimo y último asalto fue legendario: Fundora lastimó a su retador y conectó un feroz gancho de derecha a los 2:59, enviando a Hadribeaj a la lona y sellando la contienda con un dramático nocaut en el round final.

La próxima semana estará repleta de actividad. Anunciaremos oficialmente nuestra 64.ª Convención Anual del CMB junto con la Secretaría de Turismo del Estado de Guerrero. La convención se llevará a cabo en el Mundo Imperial de Acapulco, convirtiéndose en el epicentro mundial donde la comunidad del boxeo se reunirá para repasar los logros de este 2026 y trazar nuestra visión rumbo al 2027.

El sábado 26 nos esperan duelos de campeonato llenos de acción: el campeón mundial superligero del CMB, el inglés Dalton Smith, realizará la defensa obligatoria de su corona ante el ex campeón mundial dominicano Alberto Puello en suelo británico. Por su parte, el mexicano Emanuel «Vaquero» Navarrete buscará conquistar su primer cinturón Verde y Oro tras una destacada trayectoria en otros organismos, cuando se mida al sólido campeón mundial superpluma del CMB, Oshaquie Foster, en un apasionante duelo de unificación.

Para cerrar el mes con broche de oro, la superestrella global e ícono del boxeo actual, Saúl «Canelo» Álvarez, buscará recuperar su Campeonato Mundial Supermediano del CMB enfrentando al actual monarca Christian Mbilli en Riad, Arabia Saudita, el próximo 31 de octubre.

¿SABÍAS QUE…?

El mundo del boxeo perdió a una de sus grandes figuras la semana pasada con el sensible fallecimiento del Lic. Juan José Torres Landa. Fue un líder firme y profundamente respetado en la industria del deporte, quien se desempeñó como Presidente de la Comisión de Box de la Ciudad de México y fue inmortalizado como el legendario apoderado del miembro del Salón de la Fama Salvador Sánchez, así como de muchos otros campeones. Que Dios lo tenga en Su Santa Gloria.

ANÉCDOTA

Existe una famosa frase muy común en el lenguaje cotidiano: «Salvado por la campana». En la época salvaje del boxeo, cuando las reglas eran escasas, un peleador caído podía literalmente ser rescatado si sonaba la campana. Los asistentes de esquina ingresaban corriendo, cargaban a su boxeador de vuelta a su banquillo y hacían todo lo posible por reanimarlo para que pudiera continuar.

Durante muchos años, una regla modificada permitía que la campana salvara a un peleador derribado únicamente en el último asalto. Finalmente, don José y el CMB cambiaron esta norma de forma definitiva: la campana ya no salva al peleador. Si ocurre una caída, el boxeador debe levantarse por su propia fuerza y el réferi debe evaluar sus condiciones para determinar si puede continuar de manera segura. Solo después de que el réferi completa esta evaluación y reanuda o detiene la contienda, puede sonar la campana para dar por terminado el round o la pelea.

El pasado sábado, Fundora derribó a su oponente a falta de solo un segundo en el reloj. Ermal logró ponerse de pie, pero no estaba en condiciones de continuar, lo que llevó al réferi a detener atinadamente la pelea y decretar la victoria por nocaut.

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