El 02 de octubre de 1980 en Las Vegas / Larry Holmes le enseñó a Muhammad Ali que el tiempo es inexorable y no perdona

Por Simón Piña

Prensa/Jabeando/02-10-2026.- En una pelea que será recordada como un hecho histórico y sumamente triste, el campeón de Peso Completo Larry Holmes derrotó ampliamente a un menguado y decadente Muhammad Ali, en lo que representó la octava defensa del título que conquisto el 09 de junio de 1978, en un vibrante combate a Ken Norton. Larry Holmes, quien dio sus primeros pasos en el boxeo, como sparring del propio Muhammad Ali, no había logrado la aceptación del público que seguía añorando las ocurrencias y los shows que exhibía en el cuadrilátero el gran “Bocaza de Louisville”. A pesar de que Larry Holmes era un campeón de calidad, vencedor de hombre de la talla de Ken Norton, Ernie Shavers, “Rompe huesos” Smith, Mike Weaver, Renaldo Snipes y otros buenos contendores del Peso Completo, solo pudo lograr cierta aceptación luego de vencer en este combate al avejentado Muhammad Ali y un poco más tarde cuando derrotó por KO a la “Esperanza Blanca” Jerry Cooney.

Apenas sonó la campana se pudo apreciar a un joven y rápido Larry Holmes, que utilizaba su veloz y preciso Jab de izquierda que desde el principio empezó a maltratar el rostro de un lerdo y macilento Muhammad Ali, que no atinaba a evitar los impactos del campeón. Ali no peleaba desde el 15 de septiembre de 1978, cuando recuperó la Corona de los Pesados, venciendo por decisión a Leon Spinks, en el Superdome de New Orleans, luego de lo cual se retiró del boxeo, para después tomar la polémica decisión de regresar a los 38 años. Larry Holmes, a medida que pasaban los rounds dominaba ampliamente a un Ali que no se parecía en nada al de sus mejores días; aquel peleaba buena parte de sus combates bailando en la punta de sus zapatos, este se desplazaba penosamente arrastrando los pies, aquel hacía fintas y esquivaba los golpes en forma milimétricas; este no los veía llegar y lo paraba con el rostro.

La pelea estaba tomando matices dramáticos. Holmes no se decidía a buscar el KO, tal vez por respeto a quien fuera su ídolo y hacía llamados al réferi Charlie Greene, para que detuviera el combate; el público se sumó a la petición de Holmes y exigía la detención de aquella pelea desigual. Luego de finalizar el 9vno round, Ali llegó a su esquina tambaleante y exhausto. Todo el mundo coreaba la detención de la pelea y así fue como el equipo de Ali evitó que saliera para el 10mo round. Ali todavía haría otro intento por volver al ring y el 11 de diciembre de 1981, enfrentó al haitiano-canadiense Trevor Berbick, en Nassau, Bahamas, perdiendo por decisión. Larry Holmes por su parte, continúo ejerciendo un reinado exitoso hasta que perdió la corona en su combate número 49, ante el excampeón Olímpico Michael Spinks; el árbitro Richard Greene sería el tercer hombre en el ring de la trágica pelea entre “Boom Boom” Mancini y el coreano Deuk Koo Kim, el 13 de noviembre de 1982, en el cual el peleador asiático perdió por KO y falleció varios días después.

La madre de Kim fue a Las Vegas a rescatar el cadáver de su hijo y una vez en Korea, se suicidó. El árbitro Richard Greene -el mismo de la pelea entre Ali y Holmes- se disparó en la cabeza 5 meses después. Sin duda, esta debe ser la pelea más trágica de la historia. Volviendo a la pelea de Larry Holmes y Muhammad Ali, de aquel combate histórico y de algunos malos recuerdos se cumplen 46 años.