Prensa/CMB/Jabeando/13-08-2026.- Con un profundo dolor en el corazón y una inmensa tristeza que embarga a toda la comunidad del boxeo internacional, el Consejo Mundial de Boxeo y su presidente, Mauricio Sulaimán, lamentan el sensible fallecimiento del exboxeador e ícono de valentía, Prichard Colón Meléndez.
Hoy es un día de luto para Puerto Rico, para la familia CMB y, sobre todo, para la familia Colón, cuyo amor incondicional fue el pilar de una de las batallas de vida más conmovedoras de las que el mundo haya tenido memoria.
Nacido el 19 de septiembre de 1992, Prichard Colón emergió como una de las promesas más deslumbrantes del boxeo caribeño. Con un talento técnico prodigioso, carisma desbordante y una pegada respetable, conquistó múltiples campeonatos nacionales como amateur y la medalla de oro Panamericana Juvenil, antes de dar el salto al profesionalismo, donde hiló un impresionante récord de 16 victorias con 13 nocauts. Prichard no solo peleaba con destreza; peleaba con la elegancia y el orgullo de llevar los colores de Puerto Rico en lo más alto.
El 17 de octubre de 2015, en una fatídica noche en Fairfax, Virginia, la vida de Prichard cambió para siempre tras sufrir graves e ilegales golpes en la nuca durante su combate, provocándole una hemorragia cerebral y un daño neurológico irreversible.
Aunque el destino le arrebató abruptamente la oportunidad de coronarse campeón dentro del ring, Prichard comenzó en ese instante la pelea más importante de todas: la de la supervivencia. Acompañado en todo momento por la entrega sobrehumana y el amor infatigable de sus padres, Nieves y Richard Colón, el «Campeón del Corazón» se convirtió en un símbolo global de resiliencia, fe y dignidad.
Desde aquel trágico día, el CMB y la familia boxística mundial asumieron el compromiso de jamás soltar la mano de Prichard ni la de sus seres queridos. En reconocimiento a su espíritu indomable y a la incansable lucha de su familia, el CMB lo nombró Campeón Mundial Honorario, otorgándole el emblemático cinturón Verde y Oro que siempre mereció.
El lamentable accidente de Prichard no fue en vano: inspiró al CMB a reforzar de manera categórica las reglas de seguridad, impulsando la tolerancia cero a los golpes a la nuca (Rabbit punches) e implementando protocolos médicos más estrictos para proteger la integridad de todos los peleadores alrededor del globo.
El presidente Mauricio Sulaimán, la Junta Directiva y la familia entera del Consejo Mundial de Boxeo envían sus más sinceras condolencias, oraciones y un abrazo fraterno a sus padres, familiares y al heroico pueblo de Puerto Rico en este momento de incalculable dolor.
Prichard Colón ya no sufre; hoy ha colgado los guantes terrenales para descansar en la paz eterna y ceñirse la corona inmortal de los verdaderos guerreros.
Descansa en paz, querido Prichard. Tu legado y tu sonrisa vivirán por siempre en la esquina de nuestros corazones.