Prensa/CMB/Jabeando/12-08-2026.- El mexicano Salvador Sánchez Narváez nació en Santiago Tianguistenco el 26 de enero de 1959. Hijo de Felipe Sánchez y María Luisa Narváez, creció en el seno de una familia integrada por tres hermanos y dos hermanas.
A los 13 años descubrió su verdadera pasión y comenzó a entrenar boxeo. Tras solo nueve peleas en el terreno aficionado, dio el salto al profesionalismo a los 16 años. Desde el inicio de su carrera demostró una madurez boxística excepcional, superando a rivales de mayor experiencia y edad. Tras hilvanar 18 triunfos consecutivos (17 por nocaut), disputó el título nacional gallo vacante contra Antonio Becerra; pese a que diversos especialistas vieron ganar al mexiquense, una decisión dividida le otorgó el triunfo a Becerra, marcando la única derrota en su historial.
El 15 de abril de 1978 realizó su primera pelea en el extranjero en Los Ángeles, California, ante el zurdo Juan Escobar, un oponente incómodo que lo mandó a la lona en el quinto asalto, pero con quien terminó rescatando un merecido empate.
Para 1979, Sánchez dio el salto a la división pluma, categoría donde encontró su estado óptimo. Venció a rivales de jerarquía como Carlos Mimila, Jesse Martínez, Salvador Torres, Fel Clemente, Rosalio Muro, Rafael Gandarilla y Félix Trinidad (Padre del futuro monarca mundial Félix “Tito” Trinidad) Esos triunfos, respaldados por la visión de Don José Sulaimán, le abrieron las puertas para disputar el campeonato mundial de peso pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el consolidado monarca Danny “Coloradito” López.
Pese a no salir como favorito, Salvador realizó una preparación impecable. El 2 de febrero de 1980, en Phoenix, Arizona, López -quien realizaba la novena defensa de su corona tras noquear a figuras como Rubén Olivares y Octavio “Famoso” Gómez- fue superado de principio a fin. Sánchez sorprendió al mundo con su precisión, un ritmo incesante y una condición física portentosa, obligando al réferi Waldemar Schmidt a detener el combate en el round 13.
Así inició un reinado memorable. “Sal” defendió con éxito su corona ante Rubén Castillo, concedió la revancha al “Coloradito” López noqueándolo en 14 asaltos, y superó a Patrick Ford y Juan Laporte.
El 21 de agosto de 1981 llegó la cita consagratoria ante el puertorriqueño Wilfredo Gómez, temido monarca súper gallo del CMB que marchaba invicto ante rivales mexicanos. Sánchez brindó una lección magistral de boxeo y detuvo a Gómez en el octavo asalto, consolidándose como el mejor peleador libra por libra del planeta. Tras esa histórica batalla, realizó tres defensas exitosas más ante Pat Cowdell, Rocky García y el futuro inmortal de Ghana, Azumah Nelson.
Lamentablemente, el 12 de agosto de 1982, la tragedia golpeó al deporte mundial cuando Salvador falleció en un accidente automovilístico a los 23 años. A más de cuatro décadas de su partida, se cumplen 44 años de su aniversario luctuoso, y su legado permanece intacto. A su sepelio acudieron más de 50 mil personas, y año con año la catedral de Santiago Tianguistenco sigue albergando una misa en su honor para recordar al eterno campeón.