Prensa/CMB/Jabeando/02-07-2026.- El tabaquismo es una enfermedad adictiva, crónica y recurrente que constituye una de las causas principales de diversas enfermedades y muertes prematuras en el mundo; lamentablemente, en el 80% de los casos, este hábito inicia antes de los 18 años. Tradicionalmente, el tabaco se consume fumando, masticando o aspirando sus hojas para experimentar sus efectos.
Sin embargo, la nicotina —el componente químico altamente adictivo del tabaco— no solo está presente en los cigarrillos convencionales, puros o pipas, sino también en los cigarrillos electrónicos. Estos últimos han alcanzado una enorme popularidad bajo la falsa premisa de que ayudan a dejar de fumar, que son menos dañinos o, incluso, bajo la engañosa publicidad de que pueden mejorar el rendimiento físico.
Los cigarrillos electrónicos son conocidos bajo distintas denominaciones: e-hookahs, mods, vaporizadores o dispositivos de vapeo. Sus formas y tamaños son variados; pueden lucir como un cigarrillo común, una pipa, un bolígrafo o hasta una memoria USB.
El término «vapeo» surge porque los usuarios asumen que estos dispositivos producen vapor de agua. En realidad, lo que generan es un aerosol compuesto por diminutas partículas que contienen nicotina, propilenglicol y glicerina vegetal. Se ha demostrado que esta combinación aumenta drásticamente la irritación pulmonar y de las vías respiratorias tras una exposición concentrada.
Diversas investigaciones científicas han confirmado que el aerosol de los cigarrillos electrónicos contiene químicos cancerígenos. Asimismo, los agentes saborizantes utilizados suelen incluir diacetilo, un compuesto relacionado directamente con una enfermedad pulmonar grave conocida como bronquiolitis obliterante.
El mito de la nicotina en el deporte y el riesgo de dopaje
Respecto a la falsa creencia de que la nicotina optimiza el rendimiento deportivo, la comunidad médica advierte sobre los serios peligros de su consumo. Esta sustancia puede provocar un desequilibrio crítico entre la demanda y el suministro de oxígeno durante el período de recuperación, elevando el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Además, la introducción de elementos tóxicos e irritantes en el sistema respiratorio es completamente contraproducente para cualquier atleta de alto rendimiento.
Para los boxeadores y deportistas profesionales, el riesgo va más allá de la salud física. Si los líquidos o sustancias utilizados para el vapeo contienen componentes incluidos en la lista de sustancias prohibidas, el atleta se expone a un Hallazgo Analítico Adverso; es decir, a dar positivo en un control antidopaje.
Principales efectos de los cigarrillos electrónicos en la salud y el rendimiento:
- Enfermedades pulmonares graves.
- Tos crónica y dificultad para respirar.
- Dolor en el pecho.
- Náuseas, vómitos y pérdida de peso.
- Fatiga y reducción considerable en la oxigenación celular.
- Retraso en el proceso de curación y cicatrización de heridas.
- Adicción severa.
Asimismo, se ha comprobado que el vapeo en adolescentes y atletas jóvenes retrasa el desarrollo cerebral, afectando negativamente la memoria, la concentración, el aprendizaje, el autocontrol y el estado de ánimo.
El Consejo Mundial de Boxeo, a través del Programa de Boxeo Limpio (CBP), exhorta a todos los miembros de la comunidad boxística a cuidar su salud y proteger su carrera manteniéndose alejados de estos dispositivos.
Si deseas conocer la lista completa de sustancias prohibidas emitida por la Voluntary Anti-Doping Association (VADA), puedes consultarla en el siguiente enlace: https://wbcboxing.com/wp-content/uploads/VADA-Prohibited-List-2025.pdf