Prensa/CMB/Jabeando/25-06-2026.- Don José Sulaimán Chagnón no solo presidió el Consejo Mundial de Boxeo, sino que fue el hombre que humanizó, transformó y modernizó el deporte de los puños. Su gestión estuvo marcada por una profunda calidad humana y una visión inquebrantable para usar el boxeo como una herramienta de cambio social y reconstrucción, dejando huellas imborrables que hoy en día seguimos recordando con profundo orgullo.
Una de sus más grandes e históricas hazañas ocurrió tras el devastador paso del huracán Wilma por Quintana Roo, México. El fenómeno natural, uno de los más potentes en la historia del país, flageló a Cancún con lluvias torrenciales y vientos de hasta 295 kilómetros por hora que no cesaron durante 72 horas, dejando una estela de devastación, playas destruidas y una enorme incertidumbre sobre la recuperación económica de la región, especialmente en su zona hotelera. Ante la tragedia, el entonces presidente del CMB, don José Sulaimán, concentró toda su energía y esfuerzos en ayudar a la comunidad cancunense. De inmediato, coordinó el envío de contenedores cargados con agua, alimentos y cobertores para apoyar directamente a los damnificados.
Sin embargo, el respaldo de don José no se limitó a la ayuda humanitaria de emergencia. Con la sabiduría que lo caracterizaba, apostó por el boxeo como el bálsamo idóneo para sanar el espíritu de la población y reactivar el turismo. De la mano del promotor Pepe Gómez, materializó un evento sin precedentes en la industria deportiva: la inolvidable “Noche de Campeones”. Esta histórica gala logró reunir en un mismo lugar a 92 de los más grandes campeones mundiales de todos los tiempos, incluyendo a leyendas de la talla de Evander Holyfield, Ken Norton, Lennox Lewis, Roberto Durán, Julio César Chávez, Laila Ali, Michael Spinks, Floyd Mayweather Jr., Ricardo López, Héctor Camacho, Alexis Argüello, Jackie Nava, Wilfredo Gómez, Jeff Fenech, Carlos Zárate, Raúl Macías, Rubén Olivares, Ana María Torres, Jelena Mrdjenovich, Daniel Zaragoza, Erik Morales, Humberto González, entre muchos más.
En palabras de nuestro querido presidente Vitalicio: “La Noche de Campeones envía un anuncio al mundo de que Cancún está de pie y en recuperación. A pesar de que recibió un duro golpe, Cancún tiene la tenacidad para levantarse de la lona para seguir en la pelea”.
Gracias a la presencia y el respaldo de estas inmortales figuras del cuadrilátero, el mensaje resonó con fuerza en cada rincón del planeta: Cancún se había levantado con dignidad. Aquella celebración no solo marcó un antes y un después en la recuperación económica del paradisiaco destino, sino que transformó su identidad para siempre, convirtiendo a Cancún en una sede boxística de clase mundial.
