Chris Roberts OBE, director ejecutivo de la IBA: “Mientras otros debaten sobre gobernanza, la IBA sigue cumpliendo sus objetivos”

Prensa/IBA/Jabeando/28-05-2026.- Mientras los debates sobre gobernanza y reconocimiento siguen marcando el panorama mundial del boxeo, la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) se mantiene enfocada en lo más importante: organizar eventos, crear oportunidades para los atletas y expandir el deporte a nuevos mercados. El secretario general y director ejecutivo de la IBA, Chris Roberts OBE, reflexiona sobre la resiliencia de la organización ante las críticas externas y la importancia de las iniciativas recientes.

En el deporte internacional, la percepción suele primar sobre la realidad. Las narrativas se forjan en las salas de juntas, están influenciadas por la política y, con demasiada frecuencia, se aceptan sin análisis crítico. Esto se hace especialmente evidente en el discurso que rodea a la Asociación Internacional de Boxeo (IBA)

A pesar de la constante presión externa y las críticas, la IBA sigue funcionando como uno de los organismos rectores más capaces y activos del deporte mundial. Sin embargo, la verdad a menudo se pasa por alto o, en algunos casos, se ignora deliberadamente.

La IBA sigue siendo una organización de referencia. Su fortaleza no reside en la validación externa, sino en la ejecución. Mientras otros debaten sobre modelos de gobernanza y posicionamiento, la IBA continúa organizando torneos de alto nivel, invirtiendo en atletas y llevando a cabo eventos a escala global.

Esto se ha demostrado no solo a través de su marco de competición tradicional, sino también mediante la evolución de nuevas plataformas como IBA Pro (Champions Night), un formato diseñado para tender puentes entre el boxeo amateur y el profesional, ofreciendo a los atletas oportunidades sostenibles y visibilidad global. Representa una visión de futuro para este deporte, basada en la acción más que en la retórica.

Esta filosofía quedó claramente demostrada recientemente en México durante la celebración del IBA Pro 18. Ante la continua negatividad de ciertas figuras importantes dentro del mundo del boxeo, especialmente en mercados donde históricamente se ha concentrado la influencia, la IBA organizó un evento de boxeo profesional de alto nivel, en colaboración con entidades gubernamentales y una destacada promotora profesional.

Es importante destacar que la inclusión de combates IBA Pro 18 en este contexto subrayó aún más la capacidad de la organización para innovar y, al mismo tiempo, ofrecer eventos a gran escala. No fue solo un evento; fue una declaración de intenciones.

Operando en lo que muchos considerarían el “patio trasero” de sus críticos, la IBA no solicitó permiso ni comprometió sus estándares. Cumplió con profesionalismo, eficacia y confianza.

Sin atajos. Sin interferencias. No hay necesidad de «cortar el césped». Eso por sí solo, lo dice todo.

Lo más revelador, quizás, no sean las críticas en sí, sino el silencio que las rodea. En el ámbito deportivo, muchos altos ejecutivos guardan un silencio notable. Este silencio no es casual. Refleja un sistema donde reconocer el talento fuera de las estructuras tradicionales resulta incómodo y, para algunos, conlleva riesgos.

La independencia de la IBA suele interpretarse como una debilidad. En realidad, es una de sus mayores fortalezas. Le permite actuar con decisión, invertir directamente en el deporte y operar sin las limitaciones que restringen a otros.

La narrativa de declive no se ajusta a la realidad. De hecho, la adversidad ha fortalecido a la organización. Hoy, la IBA es más resiliente, está más enfocada y tiene más determinación que nunca.

ESTA ES LA CRUDA REALIDAD

Más allá de la retórica y la política, la IBA sigue funcionando, cumpliendo objetivos e influyendo. Mediante competiciones consolidadas, innovaciones estratégicas como IBA Pro, IBA Bare-Knuckle e IBA Nomad, y audaces iniciativas en mercados clave como México, su presencia no solo es visible, sino también significativa.

Ya sea que se reconozca públicamente o no, su capacidad se percibe claramente. Y precisamente, por eso no podemos ser ignorados.