César Augusto Villarroel, una vida forjada en el Ring

Por José Camejo Suárez

Prensa/Jabeando/25-02-2026.- El boxeo venezolano no solo se construye con pegadores de fuerza, sino con hombres de técnica y disciplina. César Augusto Villarroel, oriundo de la histórica tierra de Cariaco, estado Sucre, se consolidó como uno de los pilares fundamentales en la formación de nuevos talentos tras una fructífera carrera en las cuerdas.

UNA TRAYECTORIA DE ÉXITO AMATEUR

Villarroel, cuya esencia guerrera nació en las costas orientales, dejó una huella imborrable en el boxeo aficionado. Inspirado en el excampeón nacional peso Welter Enrique Tovar logró un impresionante registro de 86 combates, el sucrense demostró una resiliencia envidiable, logrando imponerse en la gran mayoría de sus encuentros y sufriendo apenas 15 reveses.

Esta vasta experiencia en el amateurismo le otorgó la «maestría de ring» necesaria para entender el boxeo no solo como un intercambio de golpes, sino como un ajedrez físico donde la estrategia lo es todo.

SEMBRANDO EL FUTURO EN LOS TEQUES Y ARAGUA

Tras colgar los guantes, Villarroel no se alejó del ensogado. Por el contrario, asumió la misión de transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones, a los 23 años realizó el curso “Principios y Novedades del Boxeo” impartido por tres grandes del boxeo nacional e internacional: Juan Rivas, Pedro Honorio Cuggia y Ulises Rodríguez, tuvo una duración de seis meses. Además, contó con el apoyo del profesor Eleazar Castillo.

Su labor como entrenador de boxeo se dividió entre gimnasios de Los Teques y el estado Aragua, donde se convirtió en un mentor respetado. Con alumnos muy destacados como: Pedro Pablo Torres, Luis Primera, Ramón Castillo y David Grimán, entre otros.

«El boxeo me lo dio todo, y ahora es mi turno de devolverle algo a este deporte formando no solo atletas, sino hombres y mujeres de bien», afirmó el estratega en variar oportunidades.

Bajo su tutela, los jóvenes pugilistas aprendieron que el éxito en el boxeo requiere la misma combinación de garra y técnica que llevó a Villarroel a ser un referente en su categoría. Su legado continúa vivo en cada jab y cada movimiento de cintura de sus pupilos.

Por otra parte, trabajó en los programas de boxeo profesional como juez con la empresa de Richard Peña. También se desempeñó como corresponsal, en la región central, del periódico digital Jabeando y productor de radio en La Victoria. Aunque falleció a los 81 años, el 10 de noviembre de 2020, en esta redacción siempre lo recordamos con respeto y admiración por su singular trayectoria.