Boxeo de Calle: 18 años transformando el asfalto en cuadrilátero

Por José Camejo Suárez

Prensa/Jabeando/05-02-2026.- El boxeo venezolano no se entiende solo por las grandes luces de las arenas internacionales; se comprende, sobre todo, desde la fibra de sus barrios. Hace 18 años, nació un proyecto que cambiaría la dinámica deportiva del país: el Boxeo de Calle. Lo que comenzó como un sueño hoy es una realidad consolidada que celebra casi dos décadas de impacto social y deportivo.

LA BASE DEL ÉXITO: PRIMERO LA ACADEMIA, LUEGO LA CALLE

Para el profesor William González, director fundador de esta iniciativa, informó para Jabeando, que el éxito del proyecto no fue producto del azar, sino de una planificación rigurosa. Antes de llevar los guantes a las comunidades, se priorizó la formación técnica.

«Iniciamos antes de salir a la calle; preparamos profesionalmente a los entrenadores», afirma González.

Esta visión académica tuvo su origen en las aulas del Comité Olímpico Venezolano (COV), de El Paraíso, Caracas, donde se forjó la columna vertebral del movimiento. Gracias a esta alianza estratégica, se han graduado más de 300 entrenadores, garantizando que cada joven que se acerca a un ring de calle cuente con el respaldo de un profesional capacitado.

UN ESFUERZO COMPARTIDO

El crecimiento del Boxeo de Calle ha sido un trabajo en equipo que ha cruzado fronteras. González extiende un reconocimiento especial a las figuras que hicieron posible este trayecto:

Eduardo Álvarez: Por su apoyo institucional fundamental.

Asesoría Internacional: El aporte de los profesores cubanos, con mención especial al profesor Carlos Pérez.

Talento Nacional: La experiencia de técnicos y figuras venezolanas como Jorge Zerpa, Alcibel Flores, Jesús “Kiki” Rojas y el dirigente del boxeo caraqueño Charly Sarría.

MÁS QUE UN DEPORTE, UNA HERRAMIENTA SOCIAL

El Boxeo de Calle se ha convertido en mucho más que una disciplina de combate; es una herramienta de inclusión. Al llevar el deporte directamente al corazón de las comunidades, se han derribado barreras de acceso, permitiendo que el talento emergente brille sin necesidad de grandes infraestructuras iniciales.

Con 18 años de trayectoria, el proyecto mira hacia el futuro con la satisfacción de haber profesionalizado la pasión por el boxeo y la promesa de seguir rescatando sueños en cada esquina de Venezuela.