David Grimán: El Estilista de los Teques

Por José Camejo Suárez

Prensa/Jabeando/02-02-2026.- En la rica historia del boxeo venezolano, David Grimán destaca por los títulos alcanzados y por personificar la «escuela» de técnica depurada. Nacido en Los Teques, estado Miranda, el 10 de marzo de 1967. Grimán fue un púgil que prefirió el ajedrez sobre el ring antes que el intercambio salvaje de golpes, convirtiéndose en una pieza fundamental de la época dorada dirigida por el mítico entrenador Amílcar Brusa.

El Camino a la Cima: Grimán representó a Venezuela en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, lo que cimentó las bases de una carrera profesional brillante. Su ascenso fue meteórico, caracterizado por un jab educado y una movilidad de piernas envidiable.

El punto culminante de su carrera llegó el 15 de diciembre de 1992. En una noche memorable en Caracas, Grimán se enfrentó al venezolano Aquiles Guzmán por el título mundial peso mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB)

Grimán dominó los asaltos con su boxeo a distancia, logrando una victoria por decisión unánime. Y se convirtió en el monarca de las 112 libras, devolviendo a Venezuela el prestigio en las categorías pequeñas.

DEFENSAS

Como campeón, Grimán demostró que su corona no era producto del azar. Defendió exitosamente su título ante retadores de la talla de Hiroki Ioka en Japón, una plaza históricamente difícil para los boxeadores latinoamericanos.

Su estilo se basaba en la anticipación. No era un noqueador fulminante, pero su capacidad para desgastar mental y físicamente a sus oponentes lo hacía un rival temible. Perdería el cetro en 1994 ante el tailandés Saen Sor Ploenchit, pero su nombre ya estaba grabado en los libros de honor. Grimán no solo lanzaba golpes; dictaba cátedra sobre cómo no ser golpeado.

PERFIL TÉCNICO

Atributo Descripción
Estilo Estilista / Técnico
Categoría Peso Mosca (112 lb)
Fortaleza Jab de izquierda y manejo de la distancia
Récord Pro 22 victorias (14 por KO) y 5 derrotas

Hoy en día, David Grimán sigue vinculado al deporte, compartiendo sus conocimientos con las nuevas generaciones y siendo recordado como un caballero del ring que elevó el gentilicio mirandino a lo más alto del podio mundial.

Además de haberse graduado de Técnico Superior Universitario, David continúa enseñando boxeo en el emblemático gimnasio Manuel Mota de Los Teques y traza una trayectoria como analista y comentarista de boxeo en la televisión.

LA BATALLA DE OSAKA: GRIMÁN VS. IOKA

El Escenario: Hiroki Ioka no era cualquier retador; era un ídolo local que buscaba su tercer título mundial en categorías distintas. El ambiente era eléctrico y toda la presión recaía sobre el mirandino.

LA ESTRATEGIA MAESTRA

Grimán, bajo la tutela de la esquina estratégica de la época, planteó una pelea de control total: El Jab como Muralla: David utilizó su mano izquierda no solo para puntuar, sino para mantener a Ioka a una distancia donde los ganchos del japonés perdían potencia.

Desplazamiento Lateral: Ioka intentó presionar durante los 12 asaltos, pero Grimán «le dibujó el ring», saliendo hacia los costados cada vez que quedaba contra las cuerdas.

Silenciar al Público: A medida que avanzaban los asaltos, la precisión de Grimán fue mermando el ímpetu de Ioka. El venezolano conectaba combinaciones de dos y tres golpes que entraban nítidos en el rostro del retador.

EL VEREDICTO

Antes de los 12 asaltos, Grimán despachó a su rival por KOT en el 8vo round. Aunque peleaba en la casa del rival, la superioridad técnica de Grimán se impuso sobre el talentoso japonés.

Con esta victoria, Grimán no solo retuvo su corona, sino que le propinó a Ioka una de las derrotas más frustrantes de su carrera, ya que el japonés nunca pudo descifrar el estilo elusivo del criollo.

Esa noche, Grimán se ganó el respeto del exigente público japonés, que terminó aplaudiendo la cátedra de boxeo del «Elegante de los Teques».

La hazaña de David Grimán en Japón no fue un hecho aislado, sino parte de una mística especial que los boxeadores venezolanos desarrollaron en el Lejano Oriente. Durante décadas, Japón, Corea del Sur y Tailandia fueron escenarios de «atracos deportivos» o gestas heroicas para los nuestros.

Aquí tienes otros tres guerreros que, al igual que Grimán, silenciaron estadios en Asia:

  1. Jesús «Kiki» Rojas: El Rey de la Persistencia: Si Grimán fue el estilista, «Kiki» Rojas fue el estratega inagotable. El 23 de diciembre de 1998, viajó a Nagoya, Japón, para enfrentar al campeón Satoshi Iida.

En una pelea de altísima intensidad, Rojas utilizó su experiencia para neutralizar la velocidad del japonés. Ganó por decisión unánime, conquistando el título Supermosca de la AMB. Lo más impresionante fue que lo hizo a los 34 años, una edad considerada avanzada para las categorías pequeñas, demostrando una preparación física de élite.

  1. Alfredo Marcano: El Pionero en Suelo Nipón: Mucho antes que Grimán, el cumanés Alfredo Marcano abrió el camino. El 29 de julio de 1971, se metió en la ciudad de Aomori para retar al campeón mundial Ligero Junior, Hiroshi Kobayashi.

Marcano no fue a boxear a la distancia; fue a demoler. Soportó el castigo inicial y, con una pegada de hierro, noqueó al japonés en el décimo asalto.

Fue el primer venezolano en titularse campeón mundial en Japón, rompiendo el mito de que era imposible ganar allí por la vía de los jueces o el nocaut.

Leo «Torito» Gámez: El Tetracampeón Viajero: No se puede hablar de Asia sin mencionar al «Torito». Gámez, una leyenda en Tailandia y Japón, países que visitó en múltiples ocasiones (A veces con decisiones arbitrales muy polémicas en su contra)

Aunque sufrió derrotas injustas en Tailandia ante Saen Sor Ploenchit, Gámez siempre regresaba. Su capacidad para pelear en climas extremos y ante públicos hostiles lo convirtió en el único venezolano en ganar títulos mundiales en cuatro categorías diferentes, muchas de esas coronas disputadas o defendidas en el continente asiático.

COMPARATIVA DE GESTAS EN ASIA

Boxeador Ciudad / País Rival Resultado
David Grimán Osaka, Japón Hiroki Ioka KOT (Defensa)
Alfredo Marcano Aomori, Japón Hiroshi Kobayashi KO Técnico (Coronación)
Kiki Rojas Nagoya, Japón Satoshi Iida Decisión Unánime (Coronación)
Antonio Gómez Tokio, Japón Shozo Saijo KO Técnico (Coronación)

Es curioso notar que la escuela de boxeo venezolana de esa época (Basada en el jab y la movilidad) parecía ser el «antídoto» perfecto para el estilo agresivo y frontal de los boxeadores asiáticos.

DAVID GRIMÁN ANTE EL TAILANDÉS SAEN SOR PLOENCHIT, QUE MARCÓ EL FIN DE SU REINADO

Esa pelea es el ejemplo perfecto de por qué Tailandia era apodada «el cementerio de los campeones» en los años 90. Fue una combinación de factores climáticos, decisiones cuestionables y un rival que parecía tener «tres pulmones».

El 13 de febrero de 1994, David Grimán puso en juego su corona mundial mosca de la AMB en Chachoengsao, Tailandia, ante el retador local Saen Sor Ploenchit.

LA ENCERRONA EN CHACHOENGSAO

La pelea no fue en un estadio climatizado, sino en un ring montado al aire libre bajo un sol abrasador y una humedad sofocante que superaba el 90%. Para un boxeador técnico como Grimán, que dependía de sus piernas y su movilidad, este clima fue un enemigo tan letal como los puños de Ploenchit. A partir del quinto asalto, el desgaste físico del venezolano era evidente.

Saen Sor Ploenchit no era un prodigio técnico, pero tenía una resistencia física sobrehumana. Su estrategia fue simple: presión constante. No dejaba espacio para que Grimán estirara el jab, obligándolo a una pelea de choque (El infight) donde el tailandés sacaba provecho de su fortaleza física y su adaptación al calor.

A pesar del cansancio, Grimán dio una exhibición de valentía y conectó los golpes más limpios durante gran parte del combate. Muchos analistas internacionales vieron una pelea sumamente cerrada que pudo terminar en empate o en una victoria ajustada para el campeón.

Sin embargo, los jueces entregaron tarjetas que no reflejaban la paridad del combate: 111-120, 114-115 y 112-117. Decisión Unánime para Ploenchit.

El mundo del boxeo sintió que, para ganar en Tailandia en esa época, había que noquear al local; de lo contrario, las tarjetas siempre favorecerían al de casa.

CONSECUENCIAS DE LA DERROTA

Esta pelea marcó un antes y un después para Grimán: Perdió el título en su tercera defensa. El esfuerzo extremo bajo ese clima le pasó factura. Aunque intentó recuperar el protagonismo y subió de categoría a Supermosca, nunca volvió a ser el mismo boxeador dominante que deslumbró en Osaka.

El Ascenso de una Leyenda: Para Ploenchit fue el inicio de un reinado histórico; defendería ese mismo título con éxito en nueve ocasiones antes de perderlo.

Un dato para la reflexión: David Grimán aceptó el reto de ir a Tailandia siendo el campeón, un gesto de caballerosidad deportiva que pocos monarcas actuales se atreven a replicar por miedo a perder sus cinturones en condiciones tan adversas.

Grimán intentó volver a la cima tres años después contra su compatriota «Kiki» Rojas. Ese fue un momento agridulce para el boxeo venezolano. Ver a dos de sus hijos más técnicos enfrentarse suele ser un manjar para los puristas, pero también significaba que uno de los dos quedaría fuera de la carrera por el título mundial.

Ocurrió el 11 de noviembre de 1995 en Caracas, Venezuela. No era solo una pelea más; era una eliminatoria directa para buscar el título mundial Supermosca de la AMB.

EL DUELO DE ESTRATEGAS: GRIMÁN VS. ROJAS

Fue una pelea que muchos llamaron «el ajedrez del ring». No hubo caídas espectaculares ni sangre desbordada, sino una exhibición de técnica que dividió al país.

EL DESARROLLO DEL COMBATE

Grimán, intentó imponer su estilo de larga distancia, usando ese jab que lo hizo famoso en Japón. Sin embargo, ya no tenía la misma explosividad en las piernas que mostró años atrás.

Mientras que Jesús Rojas, quien siempre fue un boxeador sumamente inteligente y «mañoso» (En el buen sentido), supo cerrar los espacios. Rojas castigó mucho el cuerpo de Grimán para restarle movilidad.

La pelea fue tan cerrada que llegó a los 12 asaltos. Grimán tuvo momentos de brillantez conectando combinaciones rápidas, pero Rojas fue más consistente en la presión y en la efectividad de sus golpes de poder.

Al final los jueces le otorgaron la victoria a Jesús «Kiki» Rojas por decisión puntos.

Esta pelea tuvo dos consecuencias históricas:

  1. El impulso para Rojas: Esta victoria catapultó a «Kiki» hacia su segunda etapa de gloria, permitiéndole viajar a Japón un año después para coronarse campeón mundial ante Satoshi Iida.
  2. El adiós de Grimán: Para David, fue el golpe de realidad definitivo. Aunque peleó un par de veces más, esta derrota ante su compatriota dejó claro que sus mejores años físicos habían quedado en aquella tarde sofocante de Tailandia.

UN RETIRO DIGNO

David Grimán se retiró poco después, pero lo hizo con la frente en alto. A diferencia de otros boxeadores que terminan como «escalones» para prospectos, Grimán se alejó del ring conservando su integridad y su reputación de boxeador fino. En su última presentación, el 26 de julio de 1997, en el Mahi Temple Shrine Auditorium, Miami cayó, por decisión unánime en 12 asaltos (113-15, 112-116 y 112-116) ante el experimentado mexicano Cuauhtemoc Gómez.

Hoy, Grimán es recordado como un ex-campeón, embajador del deporte que nunca necesitó de la polémica o el espectáculo barato para brillar; le bastaron su técnica y su disciplina.

HITOS EN LA CARRERA DE DAVID GRIMÁN

Año Evento / Hito Oponente / Sede Resultado
1988 Juegos Olímpicos Seúl, Corea del Sur Venezuela
1992 Coronación Mundial AMB Aquiles Guzmán (Caracas) Victoria (Decisión Unánime)
1993 Defensa Exitosa #1 Hiroki Ioka (Osaka, Japón) Victoria (Decisión Unánime)
1993 Defensa Exitosa #2 Álvaro Mercado (Caracas) Victoria (Decisión Unánime)
1994 Pérdida del Título Saen Sor Ploenchit (Tailandia) Derrota (Decisión Unánime)
1997 Eliminatoria Mundialista Jesús «Kiki» Rojas (Caracas) Derrota (Decisión Unánime)

REFLEXIÓN FINAL

David Grimán dejó un récord profesional de 22 victorias (14 por la vía rápida) y 5 derrotas. Más allá de los números, su historial es el de un boxeador que priorizó la inteligencia sobre la fuerza, demostrando que el boxeo es, ante todo, el arte de golpear sin dejarse golpear. Su victoria en Japón sigue siendo, hasta hoy, una de las páginas más brillantes y técnicas del deporte venezolano.