Hoy Día del Boxeador Venezolano  / Carlos «Morocho» Hernández, se corona campeón mundial al superar al noerteamericano Eddie Perkins

Por José Camejo Suárez

Prensa/Jabeando/18-01-2026.- El 18 de enero de 1965 no fue un lunes cualquiera en Caracas. Fue el día en que un joven de la parroquia La Pastora, con una pegada demoledora y una mirada de acero, puso a Venezuela en el mapa del boxeo profesional. Carlos «Morocho» Hernández se convirtió esa noche en el primer campeón mundial de boxeo del país, marcando un antes y un después en la historia del deporte nacional.

LA NOCHE DE LA GLORIA EN EL NUEVO CIRCO

Frente a una multitud frenética en el icónico coso de San Agustín, el «Morocho» se enfrentó al estadounidense Eddie Perkins por la corona unificada de peso wélter junior (AMB y CMB)

Fue una batalla de 15 asaltos extenuantes. Hernández, conocido por su potencia, tuvo que recurrir a su fuerza y a una técnica depurada para superar al experimentado campeón. Cuando el anunciador gritó el veredicto a favor del venezolano, el país estalló. Venezuela tenía, por fin, su primer cinturón universal.

PERFIL DE UN GUERRERO

Lo que hacía especial a Carlos Hernández no era solo su capacidad atlética, sino su estilo agresivo y frontal. Aquí algunos datos clave de su carrera:

Récord Profesional: 60 victorias (44 por KO), 12 derrotas y 4 empates.
Apodo: «Morocho» (Por ser gemelo) y «El Kid de la Pastora».
Categoría: Peso Wélter Junior ($140$ lb / $63.5$ kg)
Legado: Fue el pionero que abrió las puertas a futuras leyendas como Vicente Paúl Rondón, Alfredo Marcano, Luis «Lumumba» Estaba,  Betulio González, Antonio Gómez, Rafael «Pantoño» Oronó, Antonio Esparragoza y Edwin Valero, entrte otros.

MÁS ALLÁ DEL RING

La vida del «Morocho» fue una montaña rusa de emociones. Poseía una pegada tan sólida que muchos de sus rivales afirmaban que «golpeaba como un peso pesado». Sin embargo, tras perder su título en 1966 ante Sandro Lopopolo, su carrera entró en una etapa de altibajos hasta su retiro definitivo en 1971.

Fuera de las cuerdas, Hernández fue un hombre humilde que nunca olvidó sus raíces. Su victoria fue solo un triunfo deportivo y un símbolo de identidad para un país que empezaba a soñar con la grandeza internacional.

«Yo no peleaba solo; sentía que toda Venezuela empujaba mis puños en cada round», declaró para algunos medios Carlos «Morocho» Hernández.

Un ÍDOLO ETERNO

Carlos «Morocho» Hernández falleció en 2016, pero su nombre sigue grabado en el Salón de la Fama del Deporte Venezolano. Cada 18 de enero, por iniciativa del licenciado Orlando Bohórquez Parra, presidente del Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano, los aficionados al boxeo celebran, el Día del Boxeador Venezolano, un aniversario más de aquel título y el nacimiento del orgullo pugilístico nacional.