Hace 47 años en San Juan de Puerto Rico / Wilfredo Gómez noqueó a Carlos zarate deteniendo su gran carrera destructora

Por Simón Piña

Prensa/Jabeando/28-10-2025.- En una de las más emblemáticas peleas que componen la rivalidad entre México y Puerto Rico, el 28 de octubre de 1978,         se enfrentaron los invictos noqueadores Wilfredo Gómez por la Isla del Encanto y Carlos Zarate defendiendo el prestigio azteca. Por distintas razones el combate no fue lo emocionante y disputado que se esperaba y el boricua Wilfredo Gómez, resultó muy superior a Zarate, noqueándole en 5 asaltos y enloqueciendo a los fanáticos que plenaron El Coliseo Roberto Clemente de la capital puertorriqueña. Ambos peleadores lucían, para el momento de la pelea, récords invictos y con una impresionante cantidad de nocaut. El boricua Wilfredo Gómez presentaba un registro de 21 ganadas, todas por KO y 1 empate en su debut, frente al panameño Jacinto Fuente, al que tiempo después derrotó por KO; y el mexicano Zarate exhibía un palmarés de 52 victorias, 51 por nocaut.

En los primeros minutos del combate, Zarate parecía estar más inclinado a tomar la ofensiva mientras Wilfredo, bailoteaba a su alrededor siguiendo las indicaciones de su esquina que le gritaba tomar precauciones por la pegada del mexicano. Primero y segundo asalto tuvieron la misma tónica Zarate avanzaba mientras Wilfredo evitaba la pelea en corto, aunque cuando Zarate lograba conectar alguna combinación de golpes, inmediatamente Wilfredo devolvía una fuerte réplica; el tercer asalto presentó un cierto dominio de Zarate, quien logró acorralar al boricua y alcanzó  conectarles combinaciones al cuerpo, para el cuarto episodio el mexicano siguió intentando atrapar en las cuerdas a Gómez y así aplicarles series de golpes al cuerpo y a la cara.

Casi al final del cuarto asalto Zarate llevó contra las cuerdas a Wilfredo, con la intención de iniciar una ofensiva que comprometiera al boricua, pero este, conectó al mexicano con un gancho de izquierda que lo lanzó a la lona; Zarate se levantó mareado y fue derribado nuevamente por un soberbio derechazo a la cabeza, un par de segundos después de sonar la campana. Zarate salió para la quinta vuelta, todavía lastimado por el castigo recibido y en un intercambio un gancho de izquierda de Wilfredo lo hizo poner rodilla en tierra; en estos momentos cumbres del combate, el árbitro Harry Gibbs, lució confundido y permitió golpes de Wilfredo Gómez, cuando Zarate estaba en la lona y después que había sonado la campana; Gibbs se defendió argumentando que el ruido ensordecedor del público había influido en esos fallos.

Pero   lo cierto es que, simultáneamente, la esquina del mexicano decidió poner fin al combate considerando que Zarate ya no tenía chance. Así finalizó esta gran pelea celebrada hace 47 años y que fuera uno de los enfrentamientos boxísticos entre México y Puerto Rico protagonizado por dos de los más grandes peladores latinos de todos los tiempos.