Por Orlando Bohórquez Parra
Presidente del Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano
Prensa/Jabeando/04-08-2025.- Más allá de la Argentina que la vio nacer, esta aguerrida mujer que se hizo por si sola, sin ayuda de nadie. es un icono latinoamericano, que luchó fuera del ring en defensa de las mujeres, adolescentes y niños. A eso le sumamos su perfomance como boxeadora, donde conquistó seis títulos mundiales, cinco en diferentes categorías, siempre triunfando por nocaut, es decir que ningún juez le favoreció en esas contundentes victorias.
A pesar de sus grandes logros como atleta y fuera de ese escenario, ningún organismo de su país y mucho menos los cuatro rectores del boxeo (Léase AMB, CMB, FIB y OMB) se dignaron alguna vez en reconocerla como la gran campeona qué había en ella. Sin duda quedaron en deuda con la popular «Locomotora», que ahora está feliz al lado del Dios Todopoderoso. Desde Inglaterra el Récord Guines si la premió por sus hazañas, igualmente el Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano, con su sede principal en Caracas, Venezuela, la inmortalizó por sus altos méritos deportivos en el deporte boxístico.
La Rocky del pugilismo femenino que sin duda es Alejandra Oliveras, es inolvidable. Dejó un legado que difícilmente ningún otro atleta latinoamericano y menos dentro del Boxeo podrá igualarse. Se le enfrentó a los poderosos del Boxeo, buscando defender el prestigio, la honra y la economía de las damas que son protagonistas del deporte de las ‘narices chatas»
En la gráfica, la supercampeona Locomotora Oliveras, cuando yo como presidente del Salón de la Fama del Boxeo Latinoamericano, fui autorizado a viajar a Buenos Aires, por nuestro Comité Central, para hacerle entrega del Trofeo y las Credenciales, que la ratificaban como inmortal de este organismo latino.