Conociendo a Melvin Jerusalem, el filipino que conquistó el mundo desde las 105 libras

Prensa/CMB/Jabeando/09-07-2025.- El filipino Melvin “Gringo” Jerusalem es hoy uno de los nombres más sólidos en el boxeo de peso paja a nivel mundial. Con una carrera marcada por la perseverancia y una evolución constante, el actual campeón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) se ha consolidado como uno de los peleadores más temidos de las 105 libras.

Jerusalem, nacido el 22 de febrero de 1994, debutó como profesional en 2014, pero no todo fue gloria al inicio. Con tres derrotas en sus primeras 20 peleas, incluida una en su primer intento de ser campeón mundial en 2017, pocos imaginaban que aquel joven de 1.57 metros se convertiría en una fuerza dominante de la división.

El “Gringo” antes de convertirse en profesional, tuvo una destacada etapa de boxeador amateur en Filipinas. En 2012 obtuvo una presea de bronce en el Campeonato Nacional y en 2014 se colgó la medalla de plata en los Juegos Nacionales tras vencer a tres rivales y caer en la final. Estos logros lo posicionaron como uno de los talentos más prometedores en las divisiones pequeñas antes de su debut profesional.

Fue en marzo de 2024 cuando el mundo del boxeo volvió a fijarse en él: en Nagoya, Japón, sorprendió a Yudai Shigeoka, a quien venció por decisión dividida con dos derribos a su favor. De esa manera, Jerusalem se coronó campeón mundial CMB de peso paja.

Meses después, en septiembre, realizó su primera defensa con autoridad ante el mexicano Luis Castillo, a quien mandó a la lona en el primer asalto y dominó el resto del combate. Su actuación le valió ser nombrado Boxeador del Mes por la Comisión de Deportes de Filipinas.

Pero el filipino no se conformó. En marzo de 2025 regresó a territorio japonés para reafirmar su superioridad ante Shigeoka, esta vez por decisión unánime, con tarjetas amplias (118-110, 119-109 y 116-112). Su desempeño fue elogiado por el presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, quien reconoció su disciplina y consistencia en el ring.

Con un récord de 24 victorias (12 por KO) y 3 derrotas, Jerusalem se ha ganado un lugar entre los mejores peleadores del momento. Su estilo ortodoxo, combinando velocidad, técnica y potencia, lo han convertido en un rival incómodo y una figura clave del resurgimiento del boxeo filipino en las divisiones pequeñas.

A sus 31 años, Melvin Jerusalem no solo es campeón, es símbolo de constancia. De promesa olvidada a monarca mundial, su historia es una lección de que en el boxeo como en la vida las segundas oportunidades pueden cambiarlo todo.